Los primeros 30 minutos
La mayor parte de los juicios por choque se gana o se pierde con lo que se registró en el lugar. Antes de mover los vehículos —si no hay riesgo— haz esto:
- Constata lesiones si hay personas afectadas. Aunque parezca leve.
- Llama a Carabineros para que se levante el parte. Es el documento base de todo lo que sigue.
- Fotografía la posición final de los vehículos, las patentes, los daños y las señalizaciones del lugar.
- Anota testigos: nombre y teléfono. Después no se encuentran.
- Pide los datos del seguro del otro conductor y su licencia.
No firmes acuerdos en el lugar. Es habitual que el otro conductor ofrezca "arreglar entre nosotros" y proponga un monto. Firmar ahí, sin presupuesto de reparación y sin saber si hay daños ocultos o lesiones que aparecen después, cierra tu posibilidad de reclamar el resto.
Quién responde
La responsabilidad se determina según las infracciones a la Ley de Tránsito que se acrediten. Hay presunciones legales de responsabilidad —por ejemplo, quien no respeta un signo Pare o conduce bajo la influencia del alcohol— pero admiten prueba en contrario. El parte policial pesa mucho, aunque no es la última palabra.
Qué cubre el seguro y qué no
El SOAP cubre lesiones y muerte, con topes, y no cubre daños materiales. El seguro voluntario cubre lo que diga la póliza, con deducible. Casi siempre queda un espacio no cubierto, y ese espacio es lo que se demanda:
- Deducible y reparaciones no cubiertas.
- Pérdida de valor comercial del vehículo reparado.
- Días sin vehículo y gastos de traslado.
- Lucro cesante, si el vehículo generaba ingresos.
- Daño moral, cuando hubo lesiones.
Dónde se reclama
Ante el Juzgado de Policía Local del lugar donde ocurrió el accidente. Ahí se ve tanto la infracción a la Ley de Tránsito como la demanda civil de indemnización, en un mismo comparendo. Es un procedimiento más rápido y menos formal que un juicio civil, pero igualmente conviene llegar con la prueba ordenada.

